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En
nuestra sede, contamos con Consultorios de Detección Precoz de Cáncer
Ginecológico, que funciona lunes 8.30 y miércoles 15 horas. Son
atendidos por médicas ginecólogas.
Con material descartable, se realiza el papanicolaou, colposcopía cuando
está indicada, y palpación de mamas. A las mayores de 40 años
se les ordena una senografía de rutina y a las menores con patología
aparente, una ecografía mamaria.
Realizamos la citología (análisis de la muestra de pap) e informamos
la senografía. La senografía la informa nuestro médico
ginecólogo, Dr. Néstor Díaz Florentini que también
atiende consultas de pacientes con patología mamaria.
Dentro del departamento de Ginecología, también brindamos los
estudios de senografía o ecografía a pacientes que vengan con
orden de hospitales o dispensarios. Los turnos se dan en los días y horarios
mencionados en el primer párrafo, con un máximo de 25 turnos por
día..
LA PRUEBA DEL PAP COMO MÉTODO
DIAGNÓSTICO
DEL CÁNCER DE CUELLO UTERINO
(Texto
revisado y corregido por el Prof. Dr. Roberto Tozzini)
Introducción
Definición de cáncer
Anatomía del aparato genital femenino
Cáncer de cuello uterino
La frecuencia del cáncer de útero varía ampliamente según las diversas zonas del mundo, en algunos países de América Latina constituye la primera causa de mortalidad en la población femenina.
La palabra cáncer se refiere, no sólo a una enfermedad, sino que engloba alrededor de un centenar de cuadros clínicos distintos. Sin embargo, todos ellos comparten una serie de rasgos que les caracterizan:
Toda enfermedad cancerosas se produce porque algunas células del cuerpo, que alteran sus mecanismos de control de crecimiento, su morfología, propiedades de membrana, interacción con las otras células y expresión génica, comienzan a crecer y se multiplican en forma rápida y desorganizada, dando como resultado la aparición del llamado tumor maligno o cáncer.
Estas células anormales que en principio aparecerán en un órgano determinado, pueden invadir a través de la sangre o la linfa otros órganos o tejidos; estas localizaciones secundarias del cáncer reciben el nombre de metástasis (FIG. 1).

ANATOMÍA DEL APARATO GENITAL FEMENINO
El aparato genital femenino está situado en la pelvis y consta de los siguientes órganos (FIG. 2 y 3):

Ovarios: son las glándulas genitales femeninas también llamadas gónadas. Producen las hormonas sexuales y contienen los óvulos o gametos femeninos.
Trompas Uterinas: son los órganos tubulares, uno de cuyos extremos termina en la cavidad abdominal cerca del ovario y el otro desemboca en la porción superoexterna del útero. Por estos conductos pasan los óvulos y los espermatozoides que los fecundan.
Útero o Matriz: es un órgano piriforme (forma de pera) y ligeramente aplanado de delante a atrás. La parte superior se comunica a ambos lados con las trompas y la inferior con la vagina. Dentro del útero se distinguen dos partes: el cuerpo y el cuello.
Cuerpo uterino: donde se implanta el óvulo fecundado.
Cuello o cérvix: de forma cilíndrica, es la parte inferior de la matriz ubicada en el fondo de la vagina, con la que comunica a través del canal cervical.
Vagina: es un conducto amplio que posee una cavidad virtual en condiciones normales pero distensible durante el coito o el parto.
Vulva: está constituída por distintas formaciones que conforman los órganos genitales externos, pudiendo distinguir dentro de ellos los labios mayores, los labios menores, que se unen en la parte anterior donde está situado el clítoris y que dejan ver, cuando son separados, la entrada de la vagina y el hímen.
Factores de riesgo
El mayor riesgo lo presentan las mujeres con:
Relaciones sexuales tempranas y promiscuas.
Primer embarazo temprano.
Múltiples parejas sexuales.
Número excesivo de partos.
Frecuentes infecciones vaginales transmitidas por relaciones sexuales (tales como las originadas por el virus del papiloma o HPV)
Síntomas
Flujo sanguinoliento
Hemorragia vaginal.
Hemorragia post-coito.
Anemia ferropénica.
Metrorragias (hemorragias uterinas profusas)
Dolor pélvico.
Síntoma de obstrucción urinaria.
Diagnóstico
El estudio de papanicolaou (PAP) es una de las pruebas orientadoras pero el diagnóstico se realizará siempre por biopsia.
Definición e importancia
El PAP es uno de los métodos más eficaces para determinar si hay células anormales en el cuello uterino. Es una prueba sencilla, rápida y barata que orienta a detectar si hay cáncer. Mediante esta prueba es posible ver con microscopio si hay células anormales antes de que la mujer tenga algún síntoma. La prueba se realiza de la siguiente forma:
1.Con un espéculo (instrumento que se usa para abrir la vagina), el médico o la enfermera inspecciona el cuello uterino y toma una muestra de las células alrededor de su orificio externo.
2. Se utiliza una espátula de madera o hisopo de algodón para obtener células de la superficie del cuello uterino.
3. Estas células se colocan sobre una lámina de vidrio (portaobjeto), se las fija y se envía al laboratorio para que un citólogo las analice.
4. Luego se recibirá un informe con los resultados de la prueba.
Frecuencia
Toda mujer debe anualmente someterse a un estudio de papanicolaou luego de haber iniciado su actividad sexual. Las vírgenes no requieren el test. Si después de 3 años consecutivos los resultados son normales, la prueba podría hacerse con menor frecuencia, según lo indique el médico. También deben hacerse la prueba aquellas mujeres a las que se les ha realizado una histerectomía por cáncer cervical, así como las que han entrado en la menopausia o ya la han pasado hasta los 70 años aproximadamente.
Interpretación: Los resultados de la prueba PAP se pueden expresar según distintas clasificaciones:
“Negativo” o “Normal”: cuando las células son normales y no ha habido cambios en ellas.
“Anormal Inflamatorio”: cuando las células son ligeramente anormales. Una prueba “anormal” se debe muchas veces a una ligera inflamación del cuello uterino. Por lo general estas células vuelven a la normalidad sin tratamiento alguno.
“Displasia”: cuando existe alteración núcleo-citoplasmática propia de la célula neoplásica. Esta alteración puede encontrarse en tres etapas, aunque otras clasificaciones sólo consideran dos grupos:
Displasia leve: cuando hay células anormales de aspecto neoplásico en el extendido citológico referidos a la capa basal del epitelio. Por lo general se requiere que se repita la prueba cada seis meses y si la colposcopía confirma el diagnóstico puede no recibir tratamiento.
Displasia moderada: cuando hay una mayor concentración de células anormales provenientes de la capa profunda e intermedia del epitelio estratificado. Luego de confirmar este diagnóstico por colposcopía y biopsia debe tratarse y hacerse nuevas pruebas de PAP después de estos tratamientos.
Displasia grave: cuando ocurren estos cambios en las células de todo el espesor del epitelio. El tratamiento indicado puede ser la eliminación quirúrgica de la zona afectada u otros métodos menos agresivos. Siempre debe realizarse confirmación por biopsia con o sin colposcopía. En relación con la displasia, es necesario tener en cuenta lo siguiente:
La displasia no es cáncer.
La evolución de la displasia es imprevisible: a veces mejora sin tratamiento, sobretodo la leve, otras veces persiste o empeora hacia cáncer. Por eso es muy importante hacerse la prueba PAP con regularidad.
Las mujeres entre 25 y 35 años de edad corren un riesgo mayor de tener displasia.
“Carcinoma in situ” o “Cáncer invasor”: un resultado “positivo” de la prueba PAP indica la presencia de células atípicas en el extendido, desde una displasia al carcinoma invasor, pasando por el “in situ” (cáncer localizado solamente en la capa superior del tejido, sin capacidad para dar metástasis). Tanto el carcinoma in situ como el cáncer invasor requerirán tratamiento, pero previamente deberá realizarse una biopsia (que consite en extraer una muestra de tejido y analizarlo en el laboratorio) para determinar el diagnóstico.
Mientras más pronto se diagnostique y se trate, mayores son las posibilidades de curarse.
Otras clasificaciones establecen las siguientes categorías anormales: ASCUS, SIL bajo grado, SIL alto grado.
COLPOSCOPÍA: suelen ser sometidos a esta prueba las pacientes con PAP positivo y con ella se pueden detectar hasta un 90% de las lesiones displásicas. El colposcopio es un instrumento con una lente de aumento para visualizar ciertas lesiones. Se tomarán muestras para biopsias de las zonas colposcópicamente anormales. También puede emplearse rutinariamente la colposcopía como método complementario al PAP en la detección.
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